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Publicado por Adair Méndez | Junio 25, 2026

La inversión de la Caja en Tramadol oral aumentó un 155% entre 2021 y 2025 debido a una mayor demanda institucional.

El Tramadol oral se ha convertido en uno de los opioides con mayor crecimiento dentro de las compras realizadas por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) durante los últimos años. Entre 2021 y 2025 la inversión institucional destinada a este medicamento pasó de $378.227 a $964.833, un aumento del 155% que supera ampliamente las variaciones registradas por otros opioides adquiridos por la institución.

Sin embargo, detrás de las cifras surge una realidad menos visible. Mientras la Caja reporta un aumento sostenido en el consumo y abastecimiento del medicamento, testimonios obtenidos durante esta investigación muestran que parte de las dosis entregadas mediante receta médica terminan circulando fuera de los canales para los que fueron prescritas originalmente.

Para proteger su identidad, este medio identificará como MR a una paciente que durante varios años recibió Tramal oral por dolores de cadera mediante consultas de la CCSS. Según relató, el medicamento fue efectivo y con el tiempo el dolor disminuyó significativamente. No obstante, continuó recibiendo las recetas habituales, situación que provocó que comenzara a acumular frascos que ya no necesitaba consumir.

Con el paso de los meses, parte de ese medicamento empezó a salir de su hogar. Algunas dosis fueron regaladas y otras vendidas a precios bajos entre personas cercanas. Según explicó, las personas que llegan a solicitarle Tramadol suelen hacerlo por recomendación de familiares, amistades o conocidos. No existen publicaciones en redes sociales ni mecanismos abiertos de venta. Se trata de intercambios que ocurren dentro de círculos de confianza y, según asegura, muchas de las personas ya conocen el medicamento porque lo han consumido anteriormente para aliviar dolores, relajarse o dormir.

Aunque se trata de un único caso y no permite establecer una tendencia nacional, el testimonio plantea interrogantes sobre el destino de los medicamentos que permanecen sin utilizar en los hogares costarricenses. También evidencia una posible ruta mediante la cual un opioide obtenido legalmente puede terminar circulando sin supervisión médica.

El caso adquiere relevancia al contrastarse con los datos de consumo institucional. Consultada sobre el incremento en la inversión de Tramadol oral, la CCSS explicó que el crecimiento no responde únicamente a un aumento en el precio del medicamento. Según la institución, el principal factor fue la necesidad de adquirir una mayor cantidad de frascos para atender una demanda creciente dentro del sistema de salud. La Caja indicó además que el precio adjudicado en 2025 fue aproximadamente un 10% superior al registrado en 2021, pero que el aumento en el volumen adquirido fue el elemento que más incidió en el crecimiento de la inversión.

Los registros suministrados por la institución muestran que el consumo anual del medicamento pasó de 1.061.685 unidades en 2021 a 1.763.965 en 2025. De igual forma, la cantidad de entregas aumentó de 982.170 a 2.033.723 durante el mismo período, una tendencia que coincide con el incremento observado en las compras institucionales.

Inversión de la CCSS en Tramadol oral (2021-2025)

La inversión institucional en Tramadol oral aumentó un 155% en cinco años. La CCSS atribuye el crecimiento a un incremento en la demanda y en la cantidad de frascos adquiridos.

Fuente: Elaboración propia con datos de la CCSS.

Lo que vuelve particularmente relevante este comportamiento es que otros opioides adquiridos por la institución no siguieron la misma tendencia. Algunas presentaciones de morfina y metadona incluso registraron disminuciones en la inversión durante el período analizado.

CCSS destinó más de $27 millones a la compra de opioides entre 2021 y 2025

CODIGOMEDICAMENTOAño 2021Año 2022Año 2023Año 2024Año 2025
1-10-17-1155METADONA HIDROCLORURO 5 MG TABLETA$658,130.39$825,708.84$771,803.13$1,129,741.08
1-10-17-1191SULFATO DE MORFINA  30 MG, DE ACCION EXTENDIDA. TABLETAS $59,910.00$49,126.20$56,511.00$85,491.00$95,780.00
1-10-17-1194MORFINA SULFATO  20 MG.  ACCION INMEDIATA. TABLETAS $376,636.50$471,002.00$731,437.20$596,280.00
1-10-17-3860FENTANILO BASE 0.05 MG/ML (COMO CITRATO)  SOLUCIÓN INYECTABLE .  AMPOLLA CON 2 ML.$1,092,231.08$479,435.04$213,373.56$233,000.00
1-10-17-4268METADONA CLORHIDRATO 10 MG,  INYECTABLE.  AMPOLLA CON 1 ML. O 2 ML.$718,689.00$1,342,430.00$706,973.80$450,508.00
1-10-17-4320MORFINA SULFATO PENTAHIDRATO 15MG INYECTABLE$1,028,032.50$1,984,900.00$968,500.00$188,400.00$881,672.00
1-10-17-4705TRAMADOL CLORHIDRATO 50 MG/ML, INYECTABLE. AMPOLLA  CON 2 ML.$127,650.65$346,710.00$489,600.00$204,000.00$291,713.20
1-10-17-7215MORFINA SULFATO 20 MG/ML. SOLUCIÓN ORAL.$503,663.50$579,255.00$190,420.50$627,654.00$803,000.00
1-10-17-7715TRAMADOL CLORHIDRATO 100 MG/ML. SOLUCION ORAL. FRASCO GOTERO CON 10 ML.$378,227.30$481,360.82$479,978.00$523,533.22$964,833.49
Total anual$4,943,170.92$6,559,927.90$5,142,721.50$4,052,665.91$6,735,432.77

Metadona, morfina, fentanilo y tramadol figuran entre los opioides adquiridos por la Caja Costarricense de Seguro Social durante los últimos cinco años. Los datos muestran variaciones importantes entre medicamentos y años de compra, con un gasto total que superó los $27,4 millones en el período analizado.

Un opioide con capacidad de generar dependencia

Las entrevistas realizadas para esta investigación coinciden en que el Tramadol suele percibirse como un medicamento relativamente seguro debido a que se prescribe regularmente dentro del sistema de salud.

Sin embargo, el médico Pedro Acuña Quezada, del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia, advirtió que se trata de una sustancia psicoactiva perteneciente a la familia de los opioides.

Acuña explicó que el Tramadol posee una potencia intermedia dentro de este grupo de medicamentos, pero mantiene una importante capacidad para generar dependencia. Entre sus efectos inmediatos se encuentran la analgesia, la sedación, la sensación de bienestar, la relajación y la euforia.

El especialista señaló además que el uso prolongado puede provocar ansiedad, depresión y un fenómeno conocido como hiperalgesia, mediante el cual el paciente termina experimentando más dolor del que tenía originalmente.

Uno de los principales riesgos es la sobredosis. Según explicó, los opioides disminuyen la sensibilidad del cerebro al dióxido de carbono, lo que puede reducir progresivamente la frecuencia respiratoria hasta provocar un paro respiratorio.

A pesar de ello, el IAFA sostiene que Costa Rica no enfrenta actualmente una situación comparable a la crisis de opioides observada en otros países. Las estadísticas institucionales muestran que el uso no médico de opioides reportado en encuestas nacionales pasó de un 2,3% en 1995 a un 0,9% en 2022. Además, los servicios especializados del instituto atienden en promedio unas 112 personas al año por consumo de opioides, una cifra que no ha mostrado aumentos significativos durante los últimos años.

Lo que advierten los farmacéuticos

Desde el Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica señalan que el Tramadol es un medicamento estrictamente regulado y que su venta fuera de farmacias autorizadas constituye un delito contra la salud pública.

Según explicó la organización, el medicamento requiere receta médica obligatoria y se encuentra sujeto a controles específicos debido a sus riesgos de dependencia y abuso. Además, advirtió que la automedicación puede provocar convulsiones, intoxicaciones graves, síndrome serotoninérgico y depresión respiratoria, una condición potencialmente mortal.

El Colegio también alertó sobre prácticas como el denominado doctor shopping, donde algunas personas visitan múltiples médicos con el objetivo de acumular medicamentos controlados.

¿Qué dice la ley?

Más allá de los riesgos para la salud, la venta informal de medicamentos controlados puede tener consecuencias penales.

La Ley 8204 sobre Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas, Drogas de Uso No Autorizado y Actividades Conexas establece penas que pueden oscilar entre los 8 y 15 años de prisión para quienes comercialicen sustancias sujetas a control sin autorización legal, particularmente cuando se trata de psicotrópicos o estupefacientes.

Adicionalmente, cuando los medicamentos fueron obtenidos mediante el sistema público de salud, financiado con recursos de los asegurados, podrían surgir eventuales implicaciones relacionadas con apropiación indebida o fraude contra bienes públicos, dependiendo de las circunstancias específicas de cada caso.

La legislación costarricense también contempla sanciones para la comercialización ilegal de medicamentos prescritos para uso personal, con penas que pueden variar según las características del hecho investigado, el tipo de medicamento y las condiciones en que fue distribuido.

Soy Adair Méndez Marín, estudiante de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica, con enfasis en periodismo. Me interesa la investigación social y cultural, especialmente en temas relacionados con el acceso a la educación, la salud mental en jóvenes universitarios y la representación de género en los medios audiovisuales.

He participado en proyectos transmedia como Después del Show, que busca visibilizar la vida de personas drag queens en contextos conservadores, y he colaborado con medios universitarios como Semanario Universidad. Además, produzco Dumpster, un espacio cultural que combina moda sostenible, música y comunidad.

Concibo la comunicación como una herramienta para el análisis social y la transformación, y busco que mi trabajo periodístico contribuya a generar reflexiones críticas sobre las realidades contemporáneas.

Curso: C-3006 Periodismo Investigativo  ·  Ciclo: 1-2026  ·  Docente: Natasha Cambronero
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